¿SE PUEDE CONSIDERAR A UN FOTÓGRAFO UN ARTISTA?
Esta es una cuestión que me he planteado desde el primer momento en que me interesé por la fotografía. Me interesó de manera muy particular porque yo comencé pintando al óleo en una época donde la fotografía no tenía ni el reconocimiento ni la popularidad que tiene ahora. Escribo este post porque hace unos días escuché un podcast en el que preguntaban a dos fotógrafos españoles que se dedican a bodas esta misma pregunta y cada uno tenía una opinión diferente. Este podcast me ha hecho volver a pensar en mi postura y a pensar de nuevo en porque tengo una postura muy clara y en como argumentarla.
Uno de los dos fotógrafos entrevistados en el podcast decía de forma “timorata” que si se consideraba un artista. El otro respondía que no se consideraba un artista. Vaya por delante, que ambos son profesionales de altísimo nivel y su trabajo (¿o tendría que decir obra?) me fascina. Dicho eso, y mojándome un poco, encuentro en su respuesta cierto “complejo” de inferioridad, que en mi opinión no se justifica al ver su obra.
Mi postura es clara y para ello voy a usar el método socrático con el fotógrafo que no se consideraba artista.
Dado que yo he dedicado en lo que llevo de vida más tiempo a la pintura que a la fotografía y además considero que mi nivel es similar en ambos campos (os dejo algún ejemplo para que valoréis y me deis vuestra opinión*), mis preguntas a este fotógrafo serían:
¿Yo me podía considerar artista cuando pintaba?
Si ahora no pinto si no que fotografío, ¿he dejado ya por tanto de ser artista?
En mi modesta opinión, artista es sencillamente quien crea algo bello, o al menos, que nos provoque una emoción, un interés, una pregunta, una sugerencia, o la suma de todas ellas. Independientemente del medio que utilice: acuarela, carboncillo, fotografía, música, literatura, cine…
Yo al ver la obra de este fotógrafo, al que le parece de alguna manera pretencioso considerarse artista, le diría que a mi sus fotos me producen un sensación maravillosa, me transportan a un momento, una emoción, me inspiran de una manera poderosísima, me hacen preguntarme mil cosas, por ejemplo, ¿cuánto hay de trabajo tras esa foto y cuanto de talento?
Esta última pregunta ya la contestó Picasso (a quien, por cierto, también le apasionaba la fotografía)
“La inspiración existe, pero te tiene que encontrar trabajando”
*Algo que si es cierto, es que la pintura al verse en una fotografía no se aprecia en su justa medida, con ello quiero decir que en ocasiones se ve mejor de lo que es pero en la mayoría de ocasiones pierde muchísimo, por las dimensiones, la textura, el tipo de pincelada y más factores que no son fácilmente ponderables y tienen que ver con la reacción que producen en el espectador.